Gerontología Positiva: una nueva mirada del envejecimiento.

Por Lic. Oro Mingochea Verónica. Terapista ocupacional. 

La Gerontología siempre estuvo relacionada al estudio de las condiciones patológicas o negativas de la vejez, tanto en relación a lo individual como a lo social; pero ya hace algunos
años, se viene ocupando de los aspectos positivos del envejecimiento. Este cambio de paradigma en relación al estudio de esta etapa de la vida, no solo cambia el enfoque al de envejecimiento satisfactorio, sino que ha dado lugar a muchas investigaciones en relación a aspectos positivos del envejecimiento como son el potencial de aprendizaje, la sabiduría, la satisfacción con la vida o la felicidad en el área psicológica, dejando así de lado investigaciones en relación al envejecimiento patológico y al envejecimiento poblacional como un fenómeno negativo. Respecto de los resultados científicos más relevantes, se ha llegado a la conclusión de que el potencial de aprendizaje existe a lo largo de todo el ciclo vital, y se puede hablar de capacidad de modificar y compensar el declive cognitivo (si este se produjera); aparece en juego la sabiduría en la intersección de factores intelectuales, motivacionales y sociales muy ligados a la vejez y a la experiencia positiva; el estudio de características como la felicidad o la satisfacción con la vida, que se habían entendido como ausentes en la vejez, comienzan a verse como características posibles en esta etapa, y se estudian nuevos atributos afectivos, como la serenidad.

El envejecimiento positivo contiene en sí mismo las significaciones del envejecimiento saludable y activo, que integran aspectos sociales y sanitarios en la Promoción del buen envejecer y posicionan a las personas mayores como Sujetos de Derechos, agrega entre los factores antes mencionados el interés por el bienestar subjetivo, como determinado por aspectos sociales y no solo individuales, entre los que encontramos, tener las necesidades materiales cubiertas, gozar de buena salud y contar con vínculos significativos con los demás, entre otros.

Este nuevo paradigma nos hace reflexionar sobre un cambio de mirada respecto del envejecimiento, donde el bienestar y la calidad de vida son posibles implementando estrategias individuales como lo son el mantenernos mental y físicamente activos, tener contacto con afectos sean familiares, amigos, grupos de pertenencia, etc; proponernos nuevos desafíos y metas entendiendo que se puede seguir aprendiendo en todas las etapas de la vida.
Pero por otro lado, propone un claro desafío en las políticas de estado, donde los adultos mayores sean Sujetos de Derechos, con un fuerte papel en la Promoción de la Salud, teniendo igualdad de oportunidades en relación a la participación social, con necesidades básicas y sanitarias cubiertas.

Por Lic. Oro Mingochea Verónica.

Por Lic. Oro Mingochea Verónica.

Terapista ocupacional.

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